Trucos de cocina: Tomate frito
Para hacer tomate frito, lo primero y más importante son los tomates que vamos a utilizar.
Debemos elegir tomates maduros, rojos y duros, ya que los blandos tienen mas agua. Los tomates de pera son los mejores para fritos, pero podemos obtener buenos resultados con otros tipos.
Lo primordial es que hayan madurado al sol, no en una cámara frigorífica. Un buen truco es elegir los tomates que sean brillantes y no oscuros, que nos avisarán de que la pulpa no ha terminado de madurar.
Una vez que hemos elegido unos buenos tomates, hemos de saber que podemos utilizar muchas hortalizas más para hacerlo, como cebolla, zanahoria, pimiento, apio, calabacín, …etc.
Utilizandolas conseguiremos suavizar la receta.
Pero no solo podemos añadir hortalizas, las hierbas quedan genial con el tomate frito, desde albahaca, hasta cebollino, pasando por la salvia, orégano, estragón, romero, …etc.
Utilizaremos unos 200 gramos de hortalizas por cada kilogramo de tomate, como ya digo, las hortalizas que queramos, aunque la cebolla suele ser algo fijo.
Lo mejor es usar aceite de oliva, pero también podemos usar mantequilla o aceite de girasol.
Para elaborarlo, prepararemos un fondo con las hortalizas y el aceite, hasta que estas hablanden. Luego los tomates troceados con piel si lo vamos a triturar, porque la piel da color y, pelados si no vamos a triturar. Para evitar la acidez cocinaremos todo sin pasar de 150 ºC.
Cuando el tomate este prácticamente deshecho es cuando trituraremos. Es mejor triturar después de cocinar, pero si queremos se puede utilizar tomate triturado. Para conseguir una salsa fina, pasaremos el resultado por un chino fino.
Luego añadiremos las hierbas, si lo vamos a hacer y sofreiremos cinco minutos más.
Salpimentaremos también al final y rectificaremos la acidez con azúcar si es necesario.





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