Utensilios de cocina: Mandolina

Otra de las cosas que podemos encontrar en una cocina que también tiene nombre de instrumento musical es la mandolina, que ni suena, ni tiene cuerdas, ni nada parecido así que supongo que el nombre vendrá de la forma en que se utiliza ya que se coge con una mano y se desliza la otra sobre el utensilio.

Se puede cortar en rodajas, en rejilla , en forma de paja y lo mejor de ellas es que te quitan un montón de trabajo y los resultados son bastante buenos, pero para que nos dure y siga funcionando correctamente hay que saber como tratarlas.

Lo más importante es que las lavemos después de cada uso, sin olvidarnos de secarlas bien para evitar que se oxiden. Normalmente los protectores que sirven para clavar lo que vallamos a cortar y así no arriesgar nuestra integridad física, llevan una especie de clavos que pueden dañar la cuchilla.

No tenemos que hacer el burro y si la máquina no da más de sí no debemos machacarla, es decir: no corta huesos, ni tendones, ni cascaras solidas como las nueces, tampoco espinas dorsales de peces y debemos asegurarnos de limpiar bien la tierra que pudiera quedar en algunos vegetales.

Las profesionales suelen ser de metal y no hay duda de que son mucho mejores que las de plástico, que son las que podemos encontrar más fácilmente. Además se puede regular el grosor (en las profesionales) y suelen tener algún secreto oculto que con el uso iremos descubriendo, como por ejemplo filetear carne muy fina si la congelamos antes y algunas cosas más.


Escribe un comentario


Artículos relacionados