Recetas de cocina: Almendras fritas

Siguiendo con los aperitivos, tan importantes en cualquier ocasión en la que estemos disfrutando de una bebida, vamos a preparar almendras fritas como las que nos ponen en cualquier bar o que compramos, con una ventaja importante: estarán recién hechas.

Aunque parezca mentira que estén recién hechas cambia muchisimo el resultado, probarlo es cosa nuestra.

  • Almendras
  • Aceite
  • Sal

Una vez retirada la piel exterior, es decir la cascara, encontraremos una piel interior que no es fácil de quitar sin estropear la apariencia de las almendras. Para que eso no nos ocurra, una vez retirada la cáscara, herviremos las almendras en agua durante 30 segundos, como siempre una vez que empiece a hervir. La piel saldrá sola.

Dependiendo del resultado que queramos conseguir, podemos hacerlas con muy poco aceite para conseguir unas almendras tostadas o en abundante aceite para conseguir unas almendras brillantes. Los sabores cambiarán dependiendo de como y con que aceite las hagamos.

Que queden crujientes es tan fácil como que se cocinen por entero, así que para asegurarnos de que esto es lo que conseguimos, las cocinaremos a fuego medio-bajo. Podemos trasladar este proceso a casi cualquier tipo de frutos secos como anacardos, pistachos, cacahuetes, maíz o incluso piñones.

Para quitarles el aceite sobrante las secaremos en papel absorbente. Una cosa a tener en cuenta es que si las queremos saladas, hay que salarlas en caliente para que la sal se pegue a las almendras.


Escribe un comentario


Artículos relacionados